Es una extraña sensación que vengo arrastrando hace ya media semana, es de esas que la sientes y la cabeza te pesa, te sientes medio descompuesto y sin ganas de nada (de ir a trabajar, a practicar, de hacer tu tesis o de ir a la universidad).
Fue casi una fiebre que felizmente de disipó gracias a mi increíble sistema inmunológico pero lo que si no pude evitar fue ir perdiendo progresivamente la voz.
El miércoles ya andaba experimentando los primeros síntomas y lo curiosos es que pensaba que me iba a curar aún cumpliendo con la lista de actividades nocturnas que se avecinaban, como quien propone un reto, algo que superar. El jueves mi voz ya no era la de juank sino más bien había degenerado en una cosa medio rara que era suficiente como para decir..."oe tio, ¿que te pasó, tas con gripe?"
El viernes ni que decir, era el cumple de un compañero y ni hablar de zafar el cuerpo; estábamos todos disfrazaditos, con saco y corbata, saliendo de clases y con unas impresionantes ganas de beber, así que yo opté por la buena bebida de caña en marca Cartavio mientras que el resto de personas que andaban con la homónima de cebada decían "asu juank, ¿vas a tomar?"
La actividad se prolongó a un estimado de 2 rones (con una baja y una reposición motivo de la emoción) y a eso de las 12 y algo (como si fuera a fijarme en esos pequeños detalles) nos enrumbamos hacia la afamada y juergueraza calle de las pizzas.
Para esto yo ya no tenía voz y sólo me reía de los comentarios tratando de aportar lo mínimo (tanto en dinero como en la conversación). Íbamos en el taxi y las compañeras del asiento posterior eran quienes dirigían al chofer, yo sólo sonreía.
Entramos al lugarcete llamado Piropos y después de algunos, (por no decir muchos) momentos de desaveniencia una chica (no por ser malo) que no era del todo de mi agrado se abalanzó hacia mí y se puso a baliar muy "ponedoramente" (pero qué neologismo eh!). Era intimidante, casi en ningún momento vi su cara pues su trasero rozaba efusivamente y mi cuerpo...como es lógico yo me alejaba (además de no saber bailar) se volteaba, ´bajaba y subía e intentaba cosas que apenas haría (sin música, claro), me miraba a través de sus gafas de medida con sus indiferenciados y narcolépticos ojos y me decía "es que no te gusta?...ah ya se, eres gay!...eres muy conservador no?...seguro que no eres gay?" Yo me moría por decirle, carajo pero que fea y arrecha estás! NO me violes mierda!
Y lo peor de todo es que yo ni tenía voz para refutarle, sólo fui cortéz y esperé a que terminara la violadora sonata revienta tímpanos para salir huyendo de ahí. Con las horas la cosa se puso diferente y me sentía cada vez peor y ya sólo lanzaba aullidos quejumbrosos por voz, pero los sobrevivientes nos fuimos a comer un arroz chaufa a aviación y nos tomamos fotos! Para esas horas yo ya era un completo idiota que aparte de no haber podido bailar no podía hablar, así que mi ánimo andaba paseando por debajo de la corteza terrestre. Luego un taxi en javierprado (porque casi nadie dice javier prado) me llevó hasta mi casita y morí feliz (o Mory feliz, osea yo).
Eso fue el viernes, de esa manera tan poco ortodoxa intenté curarme, pero el sábado tenía yo otra actividad...digamos que era el COSITA'S DAY, con detalles que no cabe mencionar pero que siempre es un día relajante y querendón con almuerzo y correteo incluído jaja, quedando para en la noche ir a un evento "dieciochoañil" del amigo de un amigo de su amiga...osea un N.N.
El lugar, Saint Anne, local espacioso... notábase vació debido al opuesto jolgorio que esperábamos encontrar además de ser unos de los pocos en cumplir con los supuestos requerimientos del festejado en su invitación vía mail "asistir lo más elegante posible". Zarrapas, gente normal y nosostros hechos unos muñequitos de torta ahi. El hombrecillo muy noble y tranquilo, es de la UNI y más de su especie estaban por ahí...fue agradable tratarlo pero no es que la fiesta fuera lo máximo, aunque después del poshito asado y la hora loca la situación mejoró considerablemente... me traje un gorrito y una naricita pero la hora era tal que nos tuvimos que ir. Y llegué a mis aposentos a eso de las 3am...y morí tranquilo una vez más (otra vez Mory).
Mi voz andaba en esas de mejorar y empeorar, como en un costante fade in y fade out, con un tono apacible y de sutileza obligado por mis cuerdas vocales sobreexigidas ya por el simple hecho de abrir la boca, de a ratos parecía una maldita psicofonía (aunque en realidad fuera un inicio de afonía) y hoy domingo desperté a las 12 con el dolor e incomodidad de siempre, creo que alguien me ha pasado su amigdalitis crónica por mail... Ya creo haber escrito bastante...sobre mi garganta seguiremos informando...hasta otra oportunidad.
domingo, 20 de septiembre de 2009
domingo, 13 de septiembre de 2009
nada
Domingo apacible después de una noche sabatina usual... unas aguas, un recorrido por la ciudad salamanquina y un mini paseo en carro hasta luzu luzu land (LLL) ida y vuelta; me levanto tarde (porque creo que me lo merezco) y me decido a escribir al son esta vez no de angra o ataque 77 sino algo sutil y cuasi romanticón del buen fito. Hay momentos en los que siento que mi esencia junto con la de este espacio está en fading fast, siento que se muere junto conmigo.
Si omití algo es por exceso de carga. Digamos que hace ya 2 semanas vengo realizando conjuntamente 3 actividades que por separado no tendrían la contundencia que alcanzan cuando se confabulan...es una onda muy Gestalt. El trabajo, las prácticas y la universidad.
Como en todo organismo en el que se dan múltiples procesos, me siento yo ahora como un tipo sobrecargado; salgo de mi casita a eso d las 9 y chambeo de 1o a 2pm, de ahí empalmo a la otra situación pichirruchenta denominada prácticas que me toma desde que llego de Surco a Miraflores en horas de 3 a 5:30, aunque sin duda un paseito visual por el parque Kennedy resulta inspirador... de ahí coriendo a la univerdidad que me absorberá las últimas reservas de cosmoenergía hasta las 10:20, horas en las que hecho un trapo chapo mi avión rumbo a mi casita, aunque usualmente haga escala en Canadá (el país).
Como en muchos otros posts, vengo experimentando esa sensación de no saber qué escribir, además de la pereza que se acumula como alguito en un algo que lo termina haciendo un algote. Espero que se entienda, y si no, pues qué más da.
Caso inusual, ponerme melancólico (melaALCOHÓLICO) en horas de la tarde por no tener tiempo para mi y mis actividades plenamente, la confrontación de ideas y posiciones a las que recurro, contrastándolas a su vez con las mismas ideas que revolotean en mi cabeza.
Ahora que lo pienso no sé por qué ando escribiendo de estas cosas que son meramente mías y que a fin de cuentas no suponen mayor interés para vosotros... quiero saber qué es lo que necesito, qué es lo corecto, qué debo hacer o dejar de hacer y sobre todo necesito un fuerte abrazo, unas palabras de aliento y una palmadita en el hombro...
No quiero nada...
Si omití algo es por exceso de carga. Digamos que hace ya 2 semanas vengo realizando conjuntamente 3 actividades que por separado no tendrían la contundencia que alcanzan cuando se confabulan...es una onda muy Gestalt. El trabajo, las prácticas y la universidad.
Como en todo organismo en el que se dan múltiples procesos, me siento yo ahora como un tipo sobrecargado; salgo de mi casita a eso d las 9 y chambeo de 1o a 2pm, de ahí empalmo a la otra situación pichirruchenta denominada prácticas que me toma desde que llego de Surco a Miraflores en horas de 3 a 5:30, aunque sin duda un paseito visual por el parque Kennedy resulta inspirador... de ahí coriendo a la univerdidad que me absorberá las últimas reservas de cosmoenergía hasta las 10:20, horas en las que hecho un trapo chapo mi avión rumbo a mi casita, aunque usualmente haga escala en Canadá (el país).
Como en muchos otros posts, vengo experimentando esa sensación de no saber qué escribir, además de la pereza que se acumula como alguito en un algo que lo termina haciendo un algote. Espero que se entienda, y si no, pues qué más da.
Caso inusual, ponerme melancólico (melaALCOHÓLICO) en horas de la tarde por no tener tiempo para mi y mis actividades plenamente, la confrontación de ideas y posiciones a las que recurro, contrastándolas a su vez con las mismas ideas que revolotean en mi cabeza.
Ahora que lo pienso no sé por qué ando escribiendo de estas cosas que son meramente mías y que a fin de cuentas no suponen mayor interés para vosotros... quiero saber qué es lo que necesito, qué es lo corecto, qué debo hacer o dejar de hacer y sobre todo necesito un fuerte abrazo, unas palabras de aliento y una palmadita en el hombro...
No quiero nada...
viernes, 28 de agosto de 2009
La canción que no existe
Estos han sido días de cambios...nuevas cosas, nuevas sensaciones...en realidad no cuento con muchas ganas de escribir y una interesante tristeza me toca las pelotas con asiduidad y preseverancia.
En un triste intento de escaparme del mundo duro y real venía esbozando parrafitos de canciones con todas las descabelladas y onduladas ideas que buenamente se cruzaran por mi mente: logro resultados bonitos pero efímeros pues la memoria es frágil y el amor es mar de copas (chiste malo). Lo cierto es que, cuando uno está jodido por las presiones de la vida, llámese agencia de publicidad de XI Ciclo, la relajante-estresante chamba, y la enamorada ligeramente difícil, recurre a cosas extrañas para distraer su mente...no se bien si he logrado hacerlo, parece que no.
Al regresar a mi casa, la melancolía me iba llenando por las tonaditas sosas que fui vomitando en el camino, pero lo más triste es que cuando quiero plasmarlas para hacer un ridículo público ya no tengo aquellas frases en mi disco duro, es frustrante fuck! me frustra mi frustración; se frustra mi intención de frustrar mi frustración...
Canciones que no existen sino en un breve espacio de tiempo y me hacen feliz también por un breve lapso, buscando saciar mi soledad al teléfono, me río solo de las cosas que canto, y los muchachos N.N. de la Richi me miran como si de un loco se tratara, y camino casi flotando por la avenida Benavides, como si de mi wachafi-mundo se tratara, y me olvido de las cosas, y por un momento pienso que debería hacer muchas cosas y al instante me arrepiento, y después me doy cuenta que esta parte del texto la estoy añadiendo después de haber creído terminar el post, así que cualquier valiente que haya llegado hasta aquí está en la libertad de abandonar la lectura, vuestro humilde servidor con un ligero sentimiento autodestructivo, pero de nuevo me arrepiento y solicito delicadamente que si tú, que me lees ahora sigas leyendo y termines de aburrirte, aburrirte junto conmigo, que te alegres conmigo y te apenes conmigo también.
Creo que ni tuve la molestia de mencionar que tengo trabajo y entré a un nuevo ciclo y que ando feliz pero atareado, y las cosas de la vida patean duro en donde menos te lo esperas, pero a su vez te brinda escapes realmente particulares. Normalmente detesto decir que estoy frustrado pues es una de las tantas maneras de aceptar la derrota, y es así que se presentan cosas divertidas con las cuales disiparte. Puede que esté redundando mucho pero creo que el super arroz chaufa de mi madre que hace ya unos cuantos minutos yace en mi estómago está surtiendo efecto...
La música, la intranquilidad de mi ser y el arroz chaufa provocan en estos momentos, cual formula química otro tipo de juank, otra especie por naturaleza apático y que usualmente sale de noche, pero me agarró de día porque sé que después caeré dormido. Pero repentinamente una frase de una canción de Calamaro me revitaliza, me llena de ímpetu... "y puedo estar feliz a tu lado, aunque haya gente que me haga a un costado, porque además yo se que el destino fortalece esta forma de vivir".
La forma de vivir que adopto es un tanto diferente, usualmente optimista, pero como todo mortal, hay problemas e inconvenientes que sin duda fortalecen la resistencia que uno tiene...la búsqueda de la felicidad plena es un largo camino y durante la vida caeremos y nos volveremos a levantar...el que se queda en el suelo simplemente muere; muere de hambre de ilusión, muere de sed de esperanza y se pudre en el ataúd de su desinterés.
Para variar, he hecho de este post otro de aquellos que dice decir algo y no dice mucho, o al menos resulta engañoso, pero es sincero como yo, y es enredado como mis cabellos, es un reflejo de mí y de mi actual posición (sentado sobre mi pierna izquierda y con el hombro izquierdo un tanto más elevado que el derecho).
Mil disculpas a los que se aburrieron, mil gracias a los que leyeron, y recuerden que es algo importante haber llegado al final de sábanas como esta...al menos importante para mí.
P.D. : Gracias a mi ciber-terapeuta que al menos intentó recuperar esta enrarecida alma de la vesania.
P.D. 2: Gracias también a todos aquellos que se toman la molestia de soportarme y llevan sobre sus hombros esa cosa extraña que denomino amistad.
P.D. 3: Demasiada melancolía creo...mucho moco y poco sentido...muchas palabras y poco contenido...cuando alguno de ustedes me vea me puede dar un buen golpe y sacarme de este estado? (si gustan me pueden putear en sus comentarios, pero comenten...)
En un triste intento de escaparme del mundo duro y real venía esbozando parrafitos de canciones con todas las descabelladas y onduladas ideas que buenamente se cruzaran por mi mente: logro resultados bonitos pero efímeros pues la memoria es frágil y el amor es mar de copas (chiste malo). Lo cierto es que, cuando uno está jodido por las presiones de la vida, llámese agencia de publicidad de XI Ciclo, la relajante-estresante chamba, y la enamorada ligeramente difícil, recurre a cosas extrañas para distraer su mente...no se bien si he logrado hacerlo, parece que no.
Al regresar a mi casa, la melancolía me iba llenando por las tonaditas sosas que fui vomitando en el camino, pero lo más triste es que cuando quiero plasmarlas para hacer un ridículo público ya no tengo aquellas frases en mi disco duro, es frustrante fuck! me frustra mi frustración; se frustra mi intención de frustrar mi frustración...
Canciones que no existen sino en un breve espacio de tiempo y me hacen feliz también por un breve lapso, buscando saciar mi soledad al teléfono, me río solo de las cosas que canto, y los muchachos N.N. de la Richi me miran como si de un loco se tratara, y camino casi flotando por la avenida Benavides, como si de mi wachafi-mundo se tratara, y me olvido de las cosas, y por un momento pienso que debería hacer muchas cosas y al instante me arrepiento, y después me doy cuenta que esta parte del texto la estoy añadiendo después de haber creído terminar el post, así que cualquier valiente que haya llegado hasta aquí está en la libertad de abandonar la lectura, vuestro humilde servidor con un ligero sentimiento autodestructivo, pero de nuevo me arrepiento y solicito delicadamente que si tú, que me lees ahora sigas leyendo y termines de aburrirte, aburrirte junto conmigo, que te alegres conmigo y te apenes conmigo también.
Creo que ni tuve la molestia de mencionar que tengo trabajo y entré a un nuevo ciclo y que ando feliz pero atareado, y las cosas de la vida patean duro en donde menos te lo esperas, pero a su vez te brinda escapes realmente particulares. Normalmente detesto decir que estoy frustrado pues es una de las tantas maneras de aceptar la derrota, y es así que se presentan cosas divertidas con las cuales disiparte. Puede que esté redundando mucho pero creo que el super arroz chaufa de mi madre que hace ya unos cuantos minutos yace en mi estómago está surtiendo efecto...
La música, la intranquilidad de mi ser y el arroz chaufa provocan en estos momentos, cual formula química otro tipo de juank, otra especie por naturaleza apático y que usualmente sale de noche, pero me agarró de día porque sé que después caeré dormido. Pero repentinamente una frase de una canción de Calamaro me revitaliza, me llena de ímpetu... "y puedo estar feliz a tu lado, aunque haya gente que me haga a un costado, porque además yo se que el destino fortalece esta forma de vivir".
La forma de vivir que adopto es un tanto diferente, usualmente optimista, pero como todo mortal, hay problemas e inconvenientes que sin duda fortalecen la resistencia que uno tiene...la búsqueda de la felicidad plena es un largo camino y durante la vida caeremos y nos volveremos a levantar...el que se queda en el suelo simplemente muere; muere de hambre de ilusión, muere de sed de esperanza y se pudre en el ataúd de su desinterés.
Para variar, he hecho de este post otro de aquellos que dice decir algo y no dice mucho, o al menos resulta engañoso, pero es sincero como yo, y es enredado como mis cabellos, es un reflejo de mí y de mi actual posición (sentado sobre mi pierna izquierda y con el hombro izquierdo un tanto más elevado que el derecho).
Mil disculpas a los que se aburrieron, mil gracias a los que leyeron, y recuerden que es algo importante haber llegado al final de sábanas como esta...al menos importante para mí.
P.D. : Gracias a mi ciber-terapeuta que al menos intentó recuperar esta enrarecida alma de la vesania.
P.D. 2: Gracias también a todos aquellos que se toman la molestia de soportarme y llevan sobre sus hombros esa cosa extraña que denomino amistad.
P.D. 3: Demasiada melancolía creo...mucho moco y poco sentido...muchas palabras y poco contenido...cuando alguno de ustedes me vea me puede dar un buen golpe y sacarme de este estado? (si gustan me pueden putear en sus comentarios, pero comenten...)
lunes, 20 de julio de 2009
el amor en los tiempos de la gripe porcina
Digamos que siempre entro en contradicción cuando quiero mencionar una característica mia, por ejemplo, quería comenzar diciendo que soy un tipo un tanto resistente:"tolerante, con aguante para las jodas y para las enfermedades", pero siempre que intento decirlo se me viene a la cabeza toda la avalancha de ideas que suponen contradecirme, por ejemplo, "no soy resistente, soy sumamente frágil, no peleo y siempre estoy con un puto pañuelo en la mano" o cosas como el trascendente e inesperado accidente de mi nariz... pero vamos al punto, yo quería comenzar con que soy un tipo resistente y lo haré así.
Usualmente yo soy un tipo resistente y suelo sacarle varias vueltas de ventaja a las enfermedades y he podido ver tranquilamente cómo otras personas han ido sucumbiendo ante distintos males mientras yo, rodeado de ese infecto ambiente seguía en pie de lo más normal, aunque la alegría de mi alergia me tenga condenado de por vida...es como quien dice "una por otra".
Todo el tema viene a razón de aquella terrible y tembible pandemia, la wachafada peluda que anda jodiendo millones de narices en todo el mundo, aquella que ha cobrado ya varias viditas en la gran esfera celeste y que se tomó la molestia de hacer una pequeña escala en este lindo país folcklórico y tercermundista con grandes aspiraciones... el virus A/H1N1, mal llamado gripe porcina, llegó al Perú.
Llegó al país, se dió un saltito por la capital y como todo buen turista también se tomó su tiempo para, irónicamente, joder a los de la high life, a los caviarísimos personajes de la socialité limeña y a sus hijitos en los mejores colegios de la capital. Como era de esperarse, el virus se dispersó tanto como las sórdidas noticias de farándula y muerte en este último mes.
Si llegó a Lima, llegó al buen Salamanca, y con ello a los colegios, generando gran alarma y desplegando los mejores intentos de medidas de seguridad...no es que haya presenciado directamente un caso tangible pero las precauciones van por el aire tanto o más que el mismísimo virus.
Ya he visto gente cagada a punta de mocos, tanto que me recuerdan mi alergia, y yo estaba pasando piola...particularmente mi relación con los resfríos es un tanto fría (risas)... si me agarra pues me agarró y me tumba únicamente por un día, día en el que experimento la acuosidad de mis fosas nasales y todo el malestar y la pesadez de mi cuerpo junto con la apatía propia de saberse sin fuerzas.
Hoy no salí y parece ser ese el motivo de mi enrrarecimiento; por lo mismo he decidido no salir y terminar de morir el día de hoy según mi reloj biológico. En realidad no creo haber sucumbido ante el temido virus sino simplemente a una de mis cotidianas alergias, confiando en que mañana me levantaré mucho mejor y con un poco más de vida...mi viejo renegando porque mi nariz llora incesantemente y mi madre gritando por toda la casa que me abrigue...hubiera preferido salir a ver qué pasaba.
En realidad no sé qué tuvo que ver en este post el amor solo que consideré que sonaría bonito y atractivo para cualquier incauto lector...si es que alguien ya se sopló todo el floro y llegó hasta quí pues nada más que muchas gracias...a morir tranquilo
Usualmente yo soy un tipo resistente y suelo sacarle varias vueltas de ventaja a las enfermedades y he podido ver tranquilamente cómo otras personas han ido sucumbiendo ante distintos males mientras yo, rodeado de ese infecto ambiente seguía en pie de lo más normal, aunque la alegría de mi alergia me tenga condenado de por vida...es como quien dice "una por otra".
Todo el tema viene a razón de aquella terrible y tembible pandemia, la wachafada peluda que anda jodiendo millones de narices en todo el mundo, aquella que ha cobrado ya varias viditas en la gran esfera celeste y que se tomó la molestia de hacer una pequeña escala en este lindo país folcklórico y tercermundista con grandes aspiraciones... el virus A/H1N1, mal llamado gripe porcina, llegó al Perú.
Llegó al país, se dió un saltito por la capital y como todo buen turista también se tomó su tiempo para, irónicamente, joder a los de la high life, a los caviarísimos personajes de la socialité limeña y a sus hijitos en los mejores colegios de la capital. Como era de esperarse, el virus se dispersó tanto como las sórdidas noticias de farándula y muerte en este último mes.
Si llegó a Lima, llegó al buen Salamanca, y con ello a los colegios, generando gran alarma y desplegando los mejores intentos de medidas de seguridad...no es que haya presenciado directamente un caso tangible pero las precauciones van por el aire tanto o más que el mismísimo virus.
Ya he visto gente cagada a punta de mocos, tanto que me recuerdan mi alergia, y yo estaba pasando piola...particularmente mi relación con los resfríos es un tanto fría (risas)... si me agarra pues me agarró y me tumba únicamente por un día, día en el que experimento la acuosidad de mis fosas nasales y todo el malestar y la pesadez de mi cuerpo junto con la apatía propia de saberse sin fuerzas.
Hoy no salí y parece ser ese el motivo de mi enrrarecimiento; por lo mismo he decidido no salir y terminar de morir el día de hoy según mi reloj biológico. En realidad no creo haber sucumbido ante el temido virus sino simplemente a una de mis cotidianas alergias, confiando en que mañana me levantaré mucho mejor y con un poco más de vida...mi viejo renegando porque mi nariz llora incesantemente y mi madre gritando por toda la casa que me abrigue...hubiera preferido salir a ver qué pasaba.
En realidad no sé qué tuvo que ver en este post el amor solo que consideré que sonaría bonito y atractivo para cualquier incauto lector...si es que alguien ya se sopló todo el floro y llegó hasta quí pues nada más que muchas gracias...a morir tranquilo
sábado, 4 de julio de 2009
Lo que vale un recuerdo (de qué vale?)
Día de limpieza, toca quedarse en pijamas y rebuscar cajones y lugares que usualmente dejas de lado por el atareo del día a día. Hago buen uso de mis vacaciones intentando limpiar y es así que me escapo de mi deber para escribir qué es lo que pasa por mi mente mientras trato de cumplir con lo encomendado.
Comenzando por que no es nada divertido tener que escudriñar rincones algo olvidados pues mi alergia se activa y no deja de joderme sino hasta el día siguiente, escribo con las manos y con unos insoportables mocos aferrados a mis cavidades nasales; es algo como que por cada diez palabras escritas le precede un estornudo o una sonada de mocos.
Debo reconocer que soy un maldito cachibachero y guardo cada chuchería que encierra consigo grandes y gratos (o no tan gratos) recuerdos, eso me hace ser un tipo terriblemente emotivo y así me pierdo en cada objeto encontrado.
Entre varias cosas hallé varias entradas a conciertos, el buen Rock en el Parque XI o el inigualable Iron Maiden, momentos rockers que a uno sin duda lo hacen vibrar; encontré también la entrada de la obra Jesucristo Superstar, que me hizo sufrir horrores con los ensayos y la rigurosidad pero también me ayudó a darme el gustito de tener el pelo largo por algo más de un año, en parte por la obra y en parte por capricho de rebeldía. Me da pena saber que ahora ese grupo de teatro ya no existe pues fue unos de los grupos de la parroquia en los que llegué a experimentar una vibra riquísima.
Encontré una caricatura que me hicieran hace ya más de 2 años, recuerdo claramente que lo hizo una amiga en mi otrora centro laboral, el buen rincón del pollo, el riquísimo y extraordinario KFC, caricatura que fue el presagio de un evento un tanto más aciago que el que vengo mencionando y que no conviene mencionar.
También llegué a toparme con mis constancias de matrícula de ciclos anteriores, revisando mis notitas y reviviendo lo agradable y desagradable de los promedios ponderados. Llegué al punto de afanarme tanto y revisar cada una de ellas, hacer mis operaciones aritméticas y obtener mis super promedios para luego desilusionarme y ver que no llegaré a la meta…con todo eso, abordaron a mi mente tantos recuerdos de profesores, exámenes, las intensas sesiones de estudio y las chupetas desestresantes (La tía Judy o Wayitos) también, los amores (o intentos de amores) los momentos grupales y la desunión también, los que se fueron, los que se quedaron, los que sólo se suben al tren y los que terminan haciendo de la Universidad una experiencia para toda la vida…demonios! Estoy tan próximo a terminar que cierta nostalgia ya me invade, y peor aún sin haber conseguido unas prácticas decentes.
Dios! Mis diarios! Pero qué cuadernito de música de cuarto de secundaria iría a convertirse en una especie de receptáculo de vivencias, dolencias, experiencias, falencias y carencias de un anormal púberto salamanquino! Ahí encontré mis primeros poemas, mis primeras canciones, mis primeras aspiraciones amorosas y mi formación musical, mis primeras etiquetas de cerveza, que coleccionaba con ahinco y firmeza, ahí creé el logo ANSIA y registré las 10 canciones de la banda, ahí es donde radica el arte de escribir, ahí mis pinitos, mis conatos de posts, el balbucear del arte y su afición.
Paseo la vista por mi cuarto y recuerdo en cada objeto a la persona con la que compartí ese momento, un portalapiceros de Mickey, un par de barriles de KFC, un reloj de mesa, una virgencita, un dedo medio tallado, muchos discos originales de rock nacional…siento como si mi vida hubiera sido muy larga y reacciono para darme cuenta de que apenas van 21 años de extraña y atípica existencia, enrareciéndose cada vez más con el paso del tiempo, a manera de hacerme cada vez más enfermo e interesante, como un espécimen de laboratorio o una atracción de feria, es momento de decir adiós a tanta sicodelia y poner los pies sobre la tierra; se supone que estoy limpiando y hasta el momento no he querido botar nada porque todo se configura en una unidad tan importante que supone mi pasado, mis recuerdos y mi vida, aunque mi madre insista en que sólo sea innecesaria papelería.
Comenzando por que no es nada divertido tener que escudriñar rincones algo olvidados pues mi alergia se activa y no deja de joderme sino hasta el día siguiente, escribo con las manos y con unos insoportables mocos aferrados a mis cavidades nasales; es algo como que por cada diez palabras escritas le precede un estornudo o una sonada de mocos.
Debo reconocer que soy un maldito cachibachero y guardo cada chuchería que encierra consigo grandes y gratos (o no tan gratos) recuerdos, eso me hace ser un tipo terriblemente emotivo y así me pierdo en cada objeto encontrado.
Entre varias cosas hallé varias entradas a conciertos, el buen Rock en el Parque XI o el inigualable Iron Maiden, momentos rockers que a uno sin duda lo hacen vibrar; encontré también la entrada de la obra Jesucristo Superstar, que me hizo sufrir horrores con los ensayos y la rigurosidad pero también me ayudó a darme el gustito de tener el pelo largo por algo más de un año, en parte por la obra y en parte por capricho de rebeldía. Me da pena saber que ahora ese grupo de teatro ya no existe pues fue unos de los grupos de la parroquia en los que llegué a experimentar una vibra riquísima.
Encontré una caricatura que me hicieran hace ya más de 2 años, recuerdo claramente que lo hizo una amiga en mi otrora centro laboral, el buen rincón del pollo, el riquísimo y extraordinario KFC, caricatura que fue el presagio de un evento un tanto más aciago que el que vengo mencionando y que no conviene mencionar.
También llegué a toparme con mis constancias de matrícula de ciclos anteriores, revisando mis notitas y reviviendo lo agradable y desagradable de los promedios ponderados. Llegué al punto de afanarme tanto y revisar cada una de ellas, hacer mis operaciones aritméticas y obtener mis super promedios para luego desilusionarme y ver que no llegaré a la meta…con todo eso, abordaron a mi mente tantos recuerdos de profesores, exámenes, las intensas sesiones de estudio y las chupetas desestresantes (La tía Judy o Wayitos) también, los amores (o intentos de amores) los momentos grupales y la desunión también, los que se fueron, los que se quedaron, los que sólo se suben al tren y los que terminan haciendo de la Universidad una experiencia para toda la vida…demonios! Estoy tan próximo a terminar que cierta nostalgia ya me invade, y peor aún sin haber conseguido unas prácticas decentes.
Dios! Mis diarios! Pero qué cuadernito de música de cuarto de secundaria iría a convertirse en una especie de receptáculo de vivencias, dolencias, experiencias, falencias y carencias de un anormal púberto salamanquino! Ahí encontré mis primeros poemas, mis primeras canciones, mis primeras aspiraciones amorosas y mi formación musical, mis primeras etiquetas de cerveza, que coleccionaba con ahinco y firmeza, ahí creé el logo ANSIA y registré las 10 canciones de la banda, ahí es donde radica el arte de escribir, ahí mis pinitos, mis conatos de posts, el balbucear del arte y su afición.
Paseo la vista por mi cuarto y recuerdo en cada objeto a la persona con la que compartí ese momento, un portalapiceros de Mickey, un par de barriles de KFC, un reloj de mesa, una virgencita, un dedo medio tallado, muchos discos originales de rock nacional…siento como si mi vida hubiera sido muy larga y reacciono para darme cuenta de que apenas van 21 años de extraña y atípica existencia, enrareciéndose cada vez más con el paso del tiempo, a manera de hacerme cada vez más enfermo e interesante, como un espécimen de laboratorio o una atracción de feria, es momento de decir adiós a tanta sicodelia y poner los pies sobre la tierra; se supone que estoy limpiando y hasta el momento no he querido botar nada porque todo se configura en una unidad tan importante que supone mi pasado, mis recuerdos y mi vida, aunque mi madre insista en que sólo sea innecesaria papelería.
jueves, 18 de junio de 2009
S/T (Es que acaso todo debe tener un nombre o una razón?)
Así sin querer se pasó otro mes más en el que dejé de lado mi pequeña afición de escritor, cierto es que mucho tuvo que ver la pereza, el cansancio y la presión de ciertas labores y jornadas académicas pero ahora que las menciono me suenan como viles excusas que repudio…esto ya me viene sucediendo con cierta frecuencia y pienso que se torna en algo preocupante; usualmente no le tomo mucha importancia pero es momento de reaccionar, porque si sigo en ese plan siento que seré devorado vivo por ello.
En estas últimas fechas no ha ocurrido nada lo suficientemente importante como para narrarlo o es que tal vez sea yo él que no ve dichas situaciones como potenciales historias en mi blog. Debo admitir que dentro de toda esa vorágine he estado un tanto triste y apagado, ha habido circunstancias que han supuesto para mí algún disgusto o desavenencia, la impotencia y la rabia de saber que no siempre es conveniente darlo todo o esforzarte (aunque algunos sigan pensando que no lo hice).
Me incomoda la falta de sinceridad o de confianza o de entereza o de huevos para poder decirle algo a alguien directamente y en la cara, sin tapujos ni rebusques.
Me jode sobremanera el hecho de simplemente desaparecer y hacerse el idiota para luego contestar con un desgano que es para mí el tiro de gracia.
Me da pena saber que no todas las personas en las que confías, confían en ti de la misma manera; haciéndome sentir tonto, vacío…conste que digo “confías” y no “confiabas” con lo que reafirmo mi idiotez muchas veces alabada.
Suena a consejo de madre eso de “cuidado, no vayas por aquí, no pares por allá, no cuentes todo, no confíes mucho” pero considero que es imprescindible equivocarse para aprender, equivocarse incluye sacarse la mierda y sufrir con el error. Aunque lo mío no es terriblemente trágico me duele un poco aún. No es resentimiento, es pena meramente; pena que como a todo artista creo le sirve para generar un poquito de arte, si no es así pues al menos me basta con saber que es mi caso…
Esto me sirve también para darme cuenta de lo importante que resulta comunicarse, me pregunto, ¿Qué es lo que cuesta ir a decirle a tus patas (si es que confías lo suficiente en ellos) que tienes algún tipo de impedimento? Es acaso más divertido ver la angustia y la preocupación de sus rostros, o dejarlos en vilo a la espera de una palabra?
Soy consciente de que todas las cosas suceden porque tiene que suceder y nada más, pero hay formas de hacer más sutil el golpe, de paliar el dolor…creo que hasta puedo estar exagerando un poco pero es producto de la subjetividad que revolotea en mis venas y dirige mis dedos.
De momento tengo enamorada pero ya no tengo banda, algo así como que la vida te quita y te da cosas y es con eso que vas haciendo tu vida, siendo feliz con lo que recibes y entristeciéndote con lo que pierdes, aunque también puede ser al revés, tanto que ni se cómo sentirme al perder una banda, pues no es el hecho de cesar así por así sino que casi imperceptiblemente los vínculos van deshaciéndose de a pocos.
Es hora de irme a la universidad, inicio la última semana de clases y al menos en estos días debería comportarme como un alumno responsable…Si este texto le sirve a alguien como una pseudo-respuesta a alguna conversación pendiente pues que la asuma como tal.
En estas últimas fechas no ha ocurrido nada lo suficientemente importante como para narrarlo o es que tal vez sea yo él que no ve dichas situaciones como potenciales historias en mi blog. Debo admitir que dentro de toda esa vorágine he estado un tanto triste y apagado, ha habido circunstancias que han supuesto para mí algún disgusto o desavenencia, la impotencia y la rabia de saber que no siempre es conveniente darlo todo o esforzarte (aunque algunos sigan pensando que no lo hice).
Me incomoda la falta de sinceridad o de confianza o de entereza o de huevos para poder decirle algo a alguien directamente y en la cara, sin tapujos ni rebusques.
Me jode sobremanera el hecho de simplemente desaparecer y hacerse el idiota para luego contestar con un desgano que es para mí el tiro de gracia.
Me da pena saber que no todas las personas en las que confías, confían en ti de la misma manera; haciéndome sentir tonto, vacío…conste que digo “confías” y no “confiabas” con lo que reafirmo mi idiotez muchas veces alabada.
Suena a consejo de madre eso de “cuidado, no vayas por aquí, no pares por allá, no cuentes todo, no confíes mucho” pero considero que es imprescindible equivocarse para aprender, equivocarse incluye sacarse la mierda y sufrir con el error. Aunque lo mío no es terriblemente trágico me duele un poco aún. No es resentimiento, es pena meramente; pena que como a todo artista creo le sirve para generar un poquito de arte, si no es así pues al menos me basta con saber que es mi caso…
Esto me sirve también para darme cuenta de lo importante que resulta comunicarse, me pregunto, ¿Qué es lo que cuesta ir a decirle a tus patas (si es que confías lo suficiente en ellos) que tienes algún tipo de impedimento? Es acaso más divertido ver la angustia y la preocupación de sus rostros, o dejarlos en vilo a la espera de una palabra?
Soy consciente de que todas las cosas suceden porque tiene que suceder y nada más, pero hay formas de hacer más sutil el golpe, de paliar el dolor…creo que hasta puedo estar exagerando un poco pero es producto de la subjetividad que revolotea en mis venas y dirige mis dedos.
De momento tengo enamorada pero ya no tengo banda, algo así como que la vida te quita y te da cosas y es con eso que vas haciendo tu vida, siendo feliz con lo que recibes y entristeciéndote con lo que pierdes, aunque también puede ser al revés, tanto que ni se cómo sentirme al perder una banda, pues no es el hecho de cesar así por así sino que casi imperceptiblemente los vínculos van deshaciéndose de a pocos.
Es hora de irme a la universidad, inicio la última semana de clases y al menos en estos días debería comportarme como un alumno responsable…Si este texto le sirve a alguien como una pseudo-respuesta a alguna conversación pendiente pues que la asuma como tal.
lunes, 11 de mayo de 2009
pero que cositas eh...!!! (mi historia del cambio de clima)
Un post mañanero; hoy lunes me despierto abruptamente más por el frío que por los gritos de mi madre "invitándome" a buscar trabajo...para ser sincero, en estas últimas noches (que acostumbro recorrer con frecuencia) ya comenzaba a atisbar el frío su gélida presencia con sus caricias en forma de viento; otro detalle está en la luna, punto sobre el cual escuché varios comentarios antes del grotesco e impactante cambio.
Hasta el momento estaba yo acostumbrado a andar en polos de manga corta, pantalones o shorts y a veces zapatillas o a veces sandalias; algo como que desde enero la temporda obligábame a lucir como un indigente o un zarrapastrosillo, después entrábamos a abril, mes en el que se supone que ya no hace ni frío ni calor (pero en realidad mi cumpleaños, y otros más se vivieron con aquel particular bochorno ambiental provocado por el calentamiento global) y ahora, que ya estamos en mayo, yo aún dormía con mi polo viejito de toda la vida y un buen y refrescante boxer...la gente iba haciendo pronósticos y apuestitas para ver cuando demonios nos caerá el frío con ganas hasta que la noche del sábado sucedió: la actividad nocturna acostumbrada se vió amenizada por un ventarroncito muy jacarandoso que, para mi jean y polito delgados, fue como la comparsa animada de una época del año que tarde o temprano tiene que llegar...yo siempre me he jactado de no tener frío además de poseer una temperatura corporal bastante alta (este huevón siempre anda caliente...) pero esa noche comencé por notar que con cada exhalación salía un gracioso vaporcito de mi boca (de niño simulaba que estaba fumando) y luego se me iban escarapelando los brazos, no había de otra, la época ya estaba cambiando.
El domingo de ayer tuvo su rato de sol y su rato oscuro también, una mañana ligeramente soleada y una apacible tarde pero al caer la noche, el frío se intensificó de una endemoniada manera; para todos los que estamos acostumbrados a vestir ligeramente fue un golpe repentino que supe menguar llegardo con premura y presteza a mi humilde hogar. Entonces, como habitualmente lo había hecho hasta ayer, me despojé de mis vestiduras, y me metí al sobre tan veraniego como siempre, creo haber dormido tranquilo pero ya era notable cierta inquietud en mi cuerpo: los umbrales comenzaban a darme avisos como si de descargas eléctricas se tratara, era pinchazo tras pinchazo de estímulos que traté de eludir tanto por pereza como por resistencia, por probarme que soy el machazo que puede soportar una "simple nochecita fría más", pero no siempre eso trae agradables consecuencias.
Al amanecer sentí la pegada: era yo un hombre semi-desnudo recostado sobre un colchón que se había convertido en un témpano de hielo, la ausencia de calcetines en mis pies dejaba ver una pálida y terrible crudeza aún sobre la imborrable marca de las sandalias durante la época de verano; ni qué decir, mis piernas blancas, más blancas aún por el frío llamaban al 911 por un pantalón y mi cuerpo entero liberaba un excepcional calor propio de esa reacción física o química (la verdad no recuerdo bien) tranquilamente si me echaban agua fría mi cuarto se convertía en una cámara de vapor cual sauna... mi piel era claramente granulada y mis poros gritaban por abrigo, oye amigo aquí tenemos mucho frío.
Ya es un hecho, el sol ya se va despidiendo y le cede el paso a la gran y carácterística neblinita limeña, a ese frío incondicional y al putísimo aire+agua que respiramos a diario y que es el causante de mi constante resfrío, malestar y mi nariz de rocoto. Ayer fue el Día de la Madre y parece ser que Diosito se apiadó de ellas brindándole un diita más de calor, tambien parece que castiga a cada uno de nosotros, malos hijos con estos dias nubladones y feos... qué estaremos pagando?
Particularmente me encuentro a gusto en un clima ni tan caluroso ni tan tristón: me gusta el sol o al menos la resolana con su ventarroncito refrescante, es divertido ver carnes expuestas al sol como si se tratara de una parrillada constante (sonidito de cocción al freírse algo) y también me gusta ese friecito que obliga a las muchachas a pegarse a uno, no hay excusa para no afanar, solo hay que saber hacerlo.
Ahora, que las tropas del frío nos han despertado de una manera tan cruel e intempestiva no nos queda más que ponernos de pie, enfrentarla con la cabeza en alto y comenzar a cambiar el guardarropa, desempolvando los trajecillos de invierno, llámese chompitas, casaquitas, gorritas, polares, botas, las medias de lana del abuelo y los chalequitos protectores bajo el polón...Creo que hasta por el choque, he cambiado un poco la música que vengo escuchando, de momento me tiré toda la mañana pensando y redactando este post en compañía del argentinillo Coti con esa onda rock pop melancolicón que tanto me gusta...ahora si, a hacer sus deberes y hasta una próxima lectura, espero que se me ocurran mejores cosas a medida que vamos avanzando...
PD: si alguien llega a contar cuantas veces mencioné la palabra frío se gana un premio...demonios, cuánta redundancia!
PD2: Ilustración realizada de momento, como por una vaga inspiración con una tendencia a lo Terrance & Phillip.
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